Solito, tomando mi café por la mañana, extraño tu estancia pero siento tu perfume. Está lloviendo fuera, y la tristeza me gana. El cielo parece llorando contando mi vida y resume, que te sigo extrañando en esta lluviosa mañana. Buscandote en el humo del cigarro que no fume. Pero ahí en mi pensamiento te encontré tan cercana del alma y el corazón con el que siempre te ame.